¡Buenas!
Soy Fernando o Fer, ingeniero mañico desde 1994. Bueno, mañico desde esta fecha, ingeniero desde hace algo menos. Mi pasión por la domótica comenzó en verano de 2018, cuando mi independencia con un alquiler en un pequeño semisótano (la vida no daba para mucho mas) me descubrió muchas pequeñas incomodidades a las que no estaba acostumbrado. Interruptores que no estaban cerca de las luces que encendía, lavadora antigua y mal situada que nunca me avisaba cuando terminaba, módulo de aire acondicionado especialmente tonto... Pequeñas manías.
Al final del día, como ingeniero me gusta buscar soluciones a estas cosas; y de ahí descubrí la domótica. Es un mundo que me resulta fascinante, cómo puede mejorar tu día a día con tan poco. Empecé con poco, con pequeñas inversiones (ni mi sueldo daba para mucho, ni los productos más básicos del Ikea cuestan tanto). Poco a poco fui descubriendo un mundo entero, con Home Assistant, relés, enchufes inteligentes, sensores de todo...
Y por eso escribo este blog. Porque todos estos términos son sencillos si sabes qué es lo que buscas; pero para el que no conozca, puede ser un mundo complicado. Quiero ayudarte a hacerte la vida más fácil, sin tecnicismos (en general), con consejos. Hagamos de tu casa una casa más inteligente, pero inteligente de verdad: siempre tuya, privada, segura y cómoda.
En Domotily encontrarás noticias sobre productos (¡Y cómo usarlos!), reviews sobre nuevos productos a los que le eche la mano, información sobre cómo mejorar tu vida (e incluso ahorrar en el proceso), tutoriales para empezar por lo más básico... Todo lo que se me vaya ocurriendo para ayudarte en el día a día.
Por último, puedes encontrarme ahora mismo en Bluesky y en Instagram. Si tienes dudas sobre domótica que aún no haya contado o quieres contarme tu caso, también puedes escribirme por la página de contacto; el enlace está ahí arriba, en el menú. Es blog también tiene perfiles en Bluesky (@domotily.es) y en Instagram (@domotily), por cierto, por si quieres seguir al blog además de a mí. ¡No muerdo!